Te ayudo a involucrar a tus clientes para que nunca olviden cómo les hiciste sentir

 


Quieres un negocio estable. Un negocio que crezca y que te aporte satisfacciones. Y sabes que es posible. El reto está en encontrar el propósito de tu marca y articular la mejor fórmula para implicar a tus clientes en torno a ese por qué que te hará único y aumentará tus ingresos.

Porque será tu por qué de marca el que te diferencie de tu competencia y el que conseguirá empatizar con una audiencia cansada de mensajes comerciales y solo receptiva a marcas auténticas capaces de motivar su compra desde el corazón.

A eso es a lo que me dedico

• A tejer el mejor plan estratégico para atraer y seducir a tus clientes mediante por qués. Eso es lo que hará despuntar tu negocio.

• A ayudar a emprendedores honestos, -y que creen en sus por qués-, a impulsar sus ventas.

• A apoyar a emprendedoras –que luchan por armonizar su vida profesional con la familiar a hacer crecer sus negocios.

 

Tu propósito de marca será el hilo que trenzará tu éxito porque te hará único

 

Internet te ofrece posibilidades infinitas en un mercado global, con una gran variedad de canales, y abierto las 24 horas del día. Lo malo es que la competencia en este inmenso abanico de posibilidades también parece infinita.

Los consumidores han modificado sus hábitos de consumo vertebrando sus decisiones de compra en torno a impresiones (ya no publicitarias sino) emocionales.

En un mercado abarrotado y sometidos a una media de 3.000 impactos publicitarios al día, y con una casi infinita variedad de opciones a su alcance, la mera exposición de marca solo produce desconcierto e indiferencia al consumidor.

Los compradores actuales, mayoritariamente digital-first (Internet es la primera fuente de búsqueda) necesitan algo más que atributos y promociones. Necesitan sentirse involucrados en las motivaciones que impulsan el producto que consumen, necesitan sentir empatía por la marca que compran. Por eso, entender cómo son y cómo debemos relacionarnos con nuestros clientes es la clave para despuntar. Al final es una cuestión de feeling.

 

Vertebrar una estrategia en torno a por qué elegir tu marca (y no otra) será lo que la potenciará y hará crecer tu negocio.

 

Marketing y Estrategia Digital para Startups y Pymes - Ana Rico Sánchez, consultora

 

 

Un día no muy lejano descubrí la relevancia que tiene el por qué en mi vida. No siempre somos conscientes de qué propósito guía nuestras decisiones o, si tan siquiera, se guían por un propósito. Hay un motivo detrás de todo. Una motivación tras cada ilusión. Una ilusión tras cada decisión.

El día que acepté el verdadero por qué de emprender fue el día en que determiné imponerme la honestidad como el principal valor que dirije mis decisiones. Y desde entonces es el principio que conduce mi vida.

Parece algo obvio, pero sincerarse con uno mismo para encontrar tus por qués no siempre es sencillo. Supone aceptar nuestras limitaciones y todo aquello que nos disgusta de nosotros. Al final no es otra cosa que enfrentarnos a nuestros miedos. O mejor aun, al final, no es otra cosa que aceptarnos sin miedo.

Yo me dí cuenta que buscar mis por qués y encontrar la forma de actuar en honor a ellos, me dotaba de una ACTITUD más firme. Y qué seríamos sin ACTITUD y sin POR QUÉS. Nos hacen más auténticos, más genuinos para reconocer que no somos perfectos, pero que son nuestras imperfecciones las que nos hacen únicos.

Creo que todos estamos dotados para el éxito. Solo tenemos que confiar en ello y poner los medios para lograrlo

 

¿Te identificas?

No me considero una persona valiente. No me gusta arriesgar. Lo asumo. Pero tengo actitud y voluntad. Y un deseo de superación constante, que es mi gasolina. ¿Te identificas? No pidas más. Tienes suficiente.

No me considero valiente, pero emprendí. Emprendí porque tenía una motivación. Emprendí porque creía en mí. Emprendí porque tenía la ilusión de alcanzar un deseo (o varios).  En mi caso el prioritario era armonizar mi vida como madre y mi vida como profesional sin sentirme mal.

 

Porque uno de mis defectos (y es un defecto grande) es mi exceso de responsabilidad, que acaba en síndrome de la hiperresponsabilidad, sobre todo en lo que a trabajo se refiere. ‘Tengo que’, ‘debo de’, ‘necesito hacer’… Una cadena de exigencias que acaban rigiendo tu día a día y que terminan en estados de ansiedad (y muy a menudo) frustración. Nunca es bastante.

Autoexigencias personales y autoexigencias profesionales regidas por un horario es igual a desequilibrio emocional. No quería llegar a eso.

 

 

Por eso emprendí. Por eso encuentras esta página.

Pero emprender para mí no fue una decisión fácil. Ningún emprendedor toma esa decisión a la ligera. En mi caso, entre otras cosas, sentía que me apartaba del deseo de alcanzar un cargo de prestigio en una empresa reputada que me aportaría una seguridad que el emprendimiento no me lo iba a dar.

Pero emprendí. No soy valiente, no me gusta arriesgar. Pero, como te decía, creo en la ACTITUD. Más en las ganas. Creo en la fuerza que otorga la ilusión. Creo en la fuerza de creer en uno mismo. Creo en la energía que te da desear alcanzar una meta.

Y, con sinceridad, ser madre me ayudó a entender que el prestigio es la honra de saber que estás dando lo mejor de ti misma conforme a un código de honestidad del que nadie, ninguna circunstancia, te obliga a desviar.

Me gusta mi profesión. Al final, el marketing es una disciplina que, en cierto modo, ayuda a promover el bienestar en tanto que da a conocer aquello capaz de satisfacer deseos, solventar problemas y cubrir las necesidades que las personas tienen en el contexto del sistema económico actual.

Tras casi veinte años dedicándome a ello, ayudando a muchas empresas en su transformación digital, a muchas marcas a ganar impactos, te digo con honestidad que creo el marketing y la comunicación son necesarias para el éxito de un negocio. Conozco cómo penaliza en el crecimiento de una empresa su ausencia, o su empleo carente de estrategias honestas.

 

Apuesto por aquellos proyectos, detrás de los cuales hay personas honestas que creen en sí mismas y que gozan de ACTITUD y AUTENTICIDAD.

 

El marketing al que me dedico es el marketing de la TRIPLE Ayuda:

    • Ayuda a las empresas a comunicar sus propósitos de marca
    • Ayuda a los consumidores a encontrar lo que necesitan
    • Ayuda a unos y otros a unir sus caminos mediante análisis y estrategias

 

 

Algunos datos, que quizá te gustaría saber sobre mí:

Soy economista. Quería estudiar periodismo, pero estudié Ciencias Económicas. Me resarcí fundando un periódico universitario, y trabajando en la radio con un programa nocturno durante tres años mientras estudiaba en la universidad.

 Soy testaruda, así que tras la carrera universitaria vino un curso de “Periodismo especializado en nuevas tecnologías de la información” en la Universidad Autónoma de Madrid. Tras el curso recibí una beca para trabajar en una consultoría de comunicación. Y ahí empezó mi carrera en el mundo digital. Era el año 2001.

Soy una persona inquieta. Siempre con ganas de aprender más. Quizá por eso he estudiado un Postgrado, dos máster y varios cursos relacionados con mi especialidad profesional. Ahora me muero por tener tiempo que dedicar a nuevas formaciones. Tengo muchas ganas de hacer un curso de profesor de yoga. Y también le tengo echado el ojo a un Master en Coaching, Inteligencia Emocional y PNL. ¡Me encantaría que el día tuviera 48 horas! Dime que a tí te pasa lo mismo 🙂

Fui responsable del área digital de prensa regional y revistas en uno de los mayores holding de comunicación española, Grupo Zeta. También trabajé como Directora de proyectos digitales en Grupo Vértice360. ¡Desde mi mesa podía oir las grabaciones del Hormiguero!

Siempre me ha apasionado el ballet clásico. Dicen que la danza es el lenguaje del alma, y yo no puedo estar más de acuerdo. Lo estudié durante 14 años y practiqué hasta mi embarazo. Lo retomaré en cuanto pueda. Si me preguntas que me gustaría ser de mayor, te diré que bailarina de ballet clásico.